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Itaflavors

¡Descubre el auténtico Risotto alla Milanese! Este emblemático risotto dorado de azafrán es una obra maestra cremosa de la cocina reconfortante italiana. Lleno de historia y de sabor, lleva el gusto elegante de Milán directamente a tu mesa. ¡Fácil de preparar e imposible de resistir!

Info

  • Dificultad: Fácil
  • Tiempo total: 1 hora
  • Porciones: 4 personas

Ingredientes

  • Arroz carnaroli o arborio: 400 g
  • Tuétano de vaca: 50 g
  • Mantequilla, dividida: 70 g
  • Parmesano rallado: 50 g
  • Azafrán en polvo: 1 sobre (unos 0,125 g)
  • Cebolla pequeña, finamente picada: 1
  • Vino blanco seco: 1/2 copa (120 ml)
  • Caldo de carne, mantenido caliente: aproximadamente 1 l

Preparación paso a paso

  1. Pon el tuétano troceado grueso en un cazo junto con la mitad de la mantequilla, la cebolla, sal y pimienta. Cocina a fuego bajo hasta que la cebolla esté blanda y translúcida.
  2. Añade el arroz y tuéstalo a fuego alto un par de minutos. Vierte el vino blanco y deja que se evapore por completo.
  3. A fuego medio, empieza a añadir el caldo caliente, un cucharón cada vez, dejando que el arroz absorba el líquido antes de añadir más.
  4. A mitad de la cocción, disuelve el azafrán en un poco de caldo caliente e incorpóralo al risotto.
  5. Cuando el arroz esté al dente, apaga el fuego. Añade la mantequilla restante y el queso rallado, remueve con energía para cremar (mantecare) y deja reposar unos segundos antes de servir.

... ¡y ahora, a disfrutar!

Consejos

Para un risotto perfecto, es esencial tostar bien el arroz al principio y añadir el caldo caliente poco a poco, removiendo constantemente. El azafrán debe disolverse en una pequeña cantidad de caldo tibio y añadirse hacia el final de la cocción para conservar su aroma y su color vivo. La mantecatura final (el cremado) con mantequilla fría y queso es decisiva para lograr esa textura cremosa característica.

Información adicional

El Risotto alla Milanese es uno de los platos más emblemáticos de la cocina lombarda y de la ciudad de Milán. Sus orígenes se remontan a la Edad Media y están estrechamente ligados al uso del azafrán, una especia preciosa que probablemente llegó a través del comercio o durante la dominación española. La leyenda más famosa cuenta que el azafrán cayó por accidente en un plato de arroz durante la construcción de la catedral de Milán (el Duomo), y así nació su característico color dorado.

Sustituciones y variantes

La receta tradicional es bellamente sencilla, pero con el tiempo han surgido algunas variantes. La versión «ligera» reduce la mantequilla o la sustituye en parte por aceite de oliva virgen extra, y otras versiones usan caldo de verduras en lugar de caldo de carne según el gusto personal.

Cómo servir

El Risotto alla Milanese debe servirse caliente y all’onda (ondulado), es decir, cremoso y ligeramente fluido, no espeso ni apelmazado. Suele disfrutarse como primer plato (primo piatto), pero también puede servirse junto al Ossobuco alla Milanese, la pareja tradicional por excelencia. Es mejor comerlo recién hecho, cuando su cremosidad y el aroma del azafrán están en su punto álgido.

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