¿Te has preguntado qué hacían las abuelas italianas con una cosecha enorme de manzanas antes de que existieran los congeladores? La Meletta es nuestra propia versión de un clásico casero: manzanas cocidas lentamente con azúcar moreno, canela y pasas maceradas en grappa hasta quedar aterciopeladas. Ingredientes sencillos de despensa, dos horas a fuego bajo y una cucharada profundamente reconfortante.
Info
- Dificultad: Fácil
- Tiempo total: 2 horas y 30 minutos
- Porciones: 6 personas
Ingredientes
- Manzanas – 1 kg
- Azúcar moreno – 100 g
- Limón – zumo de 1 limón (unos 45 ml)
- Grappa – 40 ml
- Pasas – 200 g
- Canela molida – al gusto
Preparación paso a paso
- Pon las pasas en remojo en la grappa.
- Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en trozos pequeños.
- Exprime el limón y reserva el zumo.
- En un cazo, mezcla las manzanas, el azúcar moreno, el zumo de limón y las pasas maceradas con su grappa.
- Cocina a fuego bajo durante unas 2 horas, removiendo de vez en cuando, hasta que las manzanas estén completamente blandas y deshechas.
- Incorpora la canela durante los últimos minutos de cocción y retira del fuego.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Añade la canela hacia el final de la cocción y no al principio: pierde aroma con una cocción larga, así que incorporarla en los últimos minutos mantiene el sabor más vivo y marcado. Para una textura más suave, parecida a la de una mermelada, puedes triturar ligeramente la compota después de cocinarla en lugar de dejarla con trozos.
Información adicional
La Meletta nace de la tradición campesina de conservar fruta en los Alpes europeos y en el norte de Italia, donde las familias convertían la cosecha de manzanas en compotas de cocción lenta para pasar el invierno. Las manzanas solían cocerse a fuego suave con azúcar y especias, y a veces con un chorrito de alcohol como la grappa, no solo por el sabor, sino porque el alcohol ayudaba a que la compota se conservara más tiempo.
Sustituciones y variantes
Las distintas variedades de manzana cambian el equilibrio entre ácido y dulce: prueba a mezclar una manzana firme y ácida con otra más blanda y dulce. Las nueces o las almendras picadas aportan textura, y la miel puede sustituir al azúcar para una versión más natural. Además de la canela, van bien los clavos o el jengibre fresco, y el zumo de naranja es un buen sustituto sin alcohol de la grappa.
Cómo servir
Disfruta de La Meletta sola, como postre de cuchara, o sobre yogur natural o helado de vainilla. También queda excelente untada sobre pan tostado o fette biscottate (tostadas italianas), o como relleno de crostata, crepes y bollería al horno. Acompañada de un queso curado, ofrece un maravilloso contraste entre dulce y salado.




