¿Te ha sobrado polenta? Conviértela en un manjar crujiente con esta auténtica receta de las Marcas para la crescia di polenta. Nuestra guía fácil te enseña a transformar la harina de maíz de ayer en deliciosos panes planos dorados, perfectos para rellenar con jamón y queso.
Info
- Dificultad: Fácil
- Tiempo total: 30 minutos
- Porciones: 2 personas
Ingredientes
- Polenta cocida sobrante (del día anterior): 500 g
- Harina de trigo común (Farina 0): 150 g
- Sal fina y pimienta negra recién molida: al gusto
- Aceite de oliva (para untar la sartén): la cantidad necesaria
Preparación paso a paso
- Pon la polenta fría sobrante en un bol grande y aplástala bien con un tenedor o un pasapurés hasta que no queden grumos. ¿Nuevo en esto de la polenta? Haz clic aquí y descubre nuestra receta auténtica de polenta paso a paso >
- Añade al bol la harina, una pizca de sal y un poco de pimienta negra recién molida.
- Amasa los ingredientes con las manos hasta obtener una masa lisa, maleable y fácil de trabajar.
- Divide la masa en bolitas pequeñas del mismo tamaño.
- Con un rodillo, estira una a una cada bolita sobre una superficie ligeramente enharinada, dándoles forma de discos planos y redondos.
- Unta ligeramente una sartén o plancha con aceite de oliva, ponla a fuego medio y cocina cada pan plano por ambos lados hasta que aparezcan manchas doradas.
- Disfruta de la textura perfecta: deliciosamente crujiente por fuera y tierna por dentro.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Para estirar la masa con facilidad y que no se pegue al rodillo, estira cada disco entre dos hojas de papel de horno.
Información adicional
La crescia di polenta es una especialidad rústica típica de las Marcas, sobre todo en la zona histórica de Urbino. Nació como comida campesina humilde (cucina povera), una forma ingeniosa de aprovechar las gachas de maíz sobrantes cocinándolas en planchas calientes o sobre piedras al fuego.
Sustituciones y variantes
Aunque la versión salada clásica es un pan plano de harina de maíz cocinado sobre brasas calientes o en una sartén, también existe una popular variante dulce en la que la masa se corta en trozos, se fríe hasta que se hincha y se espolvorea con azúcar.
Cómo servir
Este pan plano suele servirse templado, como delicioso sustituto del pan, o relleno aún caliente con quesos locales, jamón, verduras silvestres o salami. Es un tentempié contundente, un entrante o un almuerzo rápido y muy sabroso.




