La peperonata es un clásico humilde de la cucina povera italiana: pimientos estofados con cebolla, ajo y laurel, creados para aprovechar al máximo la cosecha del verano. Sírvela caliente o a temperatura ambiente, cuando los sabores se han asentado.
Info
- Dificultad: Fácil
- Tiempo total: 1 hora y 30 minutos
- Porciones: 2 personas
Ingredientes
- Pimientos (rojos, amarillos y verdes): 400 g
- Pulpa de tomate o tomate troceado: 300 g
- Cebolla: 100 g – 1 cebolla pequeña
- Ajo: 1 diente
- Hojas de laurel: 2 hojas
- Aceite de oliva: la cantidad necesaria
- Sal fina y pimienta negra recién molida: al gusto
Preparación paso a paso
- Vierte un buen chorro de aceite de oliva en una sartén grande, añade la cebolla y el ajo finamente picados junto con las hojas de laurel y sofríe a fuego moderado hasta que estén blandos y aromáticos.
- Lava los pimientos, quítales las semillas y las membranas blancas del interior, córtalos en tiras y sazónalos con una pizca de sal y pimienta.
- Añade los pimientos a la sartén y cocínalos a fuego alto durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia para que absorban los sabores.
- Incorpora la pulpa de tomate, sazona con un poco más de sal y mezcla bien.
- Baja el fuego a medio-bajo, tapa y deja cocer a fuego suave hasta que los pimientos estén tiernos.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Deja reposar la peperonata al menos 30 minutos antes de servirla; está aún más rica a temperatura ambiente, cuando los sabores se han asentado.
Información adicional
Los pimientos llegaron por primera vez a Europa desde Sudamérica de la mano de los exploradores españoles. En Italia, el pimiento se convirtió enseguida en una hortaliza muy apreciada, que se disfruta en variedades dulces y picantes. La peperonata nació como un plato humilde de la cocina campesina italiana (cucina povera), creado para aprovechar la abundante cosecha veraniega de pimientos. Aunque está muy arraigada en regiones del centro y del sur como el Lacio y Campania, hoy se prepara y se quiere en toda Italia.
Sustituciones y variantes
La receta cambia mucho de una casa a otra. Algunos cocineros añaden patatas, mientras que otros prefieren un toque agridulce (agrodolce) con un chorrito de vinagre y azúcar. Otras variantes enriquecen el plato con aceitunas negras o alcaparras.
- Pimientos rellenos: Al horno y rellenos de arroz, carne o quesos locales.
- Peperone crusco: Una especialidad única de la región de Basilicata, en la que un pimiento dulce concreto se seca al sol y luego se fríe brevemente hasta quedar intensamente crujiente.
Cómo servir
La peperonata se puede disfrutar caliente y a temperatura ambiente, lo que la convierte en una guarnición (contorno) muy versátil. Combina a la perfección con carnes a la parrilla, pescado o, simplemente, sobre pan crujiente, sobre todo en los meses cálidos del verano, cuando los pimientos están en su mejor momento.





