Aprende a hacer una mayonesa casera perfecta y cremosa con una técnica tradicional italiana: se vierte aceite caliente, unas gotas cada vez, sobre las yemas. Importante: este método es tradicional, pero no garantiza que los huevos sean seguros. Evítalo si hay embarazadas, niños o personas mayores, o usa huevos pasteurizados de venta en tiendas.
Info
- Dificultad: Media
- Tiempo total: 30 minutos
- Porciones: 300 gramos
Ingredientes
- Yemas de huevo (a temperatura ambiente; a ser posible pasteurizadas, de venta en tiendas): 2
- Zumo de limón: 1 cucharada
- Aceite de girasol: 150 g
- Aceite de oliva virgen extra: 100 g
- Vinagre de vino blanco: 1 cucharadita y media
- Sal fina: 3 g
Preparación paso a paso
- Calienta el aceite de oliva virgen extra en un cazo pequeño, a fuego bajo, hasta que alcance los 120 °C.
- Comprueba que las yemas estén a temperatura ambiente, ponlas en un bol alto y hondo y añade unas gotas del zumo de limón.
- Empieza a batir las yemas con una batidora eléctrica a velocidad media.
- Vierte despacio el aceite de oliva virgen extra caliente, solo unas gotas cada vez, esperando a que se integre por completo antes de añadir más. Este paso tradicional calienta las yemas, pero no garantiza que queden pasteurizadas.
- Cuando la mayonesa empiece a espesar, incorpora poco a poco el resto del zumo de limón.
- Sigue añadiendo el aceite de girasol en un hilo lento y constante hasta que la mezcla quede completamente lisa, espesa y cremosa.
- Termina añadiendo la sal fina y el vinagre de vino blanco y mezcla unos segundos más.
- Pasa la mayonesa casera a un bol limpio para servirla enseguida o guárdala en la nevera.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Aviso de seguridad alimentaria: la mayonesa casera hecha con huevo crudo puede contener Salmonella. Verter aceite caliente sobre las yemas es un método tradicional, pero no está demostrado que las pasteurice. No sirvas esta mayonesa a embarazadas, niños, personas mayores ni personas con las defensas bajas; para ellos, usa huevos pasteurizados de venta en tiendas. Guarda la mayonesa siempre en la nevera.
Para lograr una emulsión impecable, es fundamental que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente y que el aceite se añada muy despacio, en un hilo fino y continuo.
Información adicional
La mayonesa es una de las salsas más famosas del mundo. Su origen se disputa entre Francia y España (la historia más popular la sitúa en la ciudad de Mahón, en la isla de Menorca). Como lleva yemas crudas, la mayonesa casera conlleva un riesgo de Salmonella, y varias técnicas caseras intentan reducirlo, como el método del aceite caliente que se usa aquí, sin ninguna garantía.
Sustituciones y variantes
Además de esta versión clásica, la mayonesa se puede personalizar fácilmente. Prueba a aromatizarla con mostaza, ajo (para un alioli rápido), hierbas frescas, copos de chile, curry en polvo, aceite de trufa, pimentón o ralladura de cítricos. También puedes hacerla más rica usando solo aceite de oliva virgen extra, más ligera mezclándole yogur, o sin huevo como alternativa vegana.
Cómo servir
Esta mayonesa es la compañera perfecta de las patatas fritas, las hamburguesas, los sándwiches, las carnes asadas, el pescado hervido o a la plancha y las verduras frescas. También es la base tradicional ideal para preparar otras salsas clásicas italianas, como la salsa de atún (salsa tonnata), la salsa rosa, la salsa tártara o la salsa cóctel.




